Hora: 21:00 a 00h Entradas anticipadas: gratis Entradas taquilla: gratis Planta: Espacio Artlab Tipo: Fast expos
Siroco ARTLAB participa en The Wrong Biennale 2026 como sede física en Madrid con la propuesta «Look Who’s Looking» by Zardoz Club.
¿Quién está detrás de la mirada artificial?
En las imágenes sintéticas, especialmente aquellas creadas mediante IA, la forma de las personas y los personajes ya no proviene de la imaginación o la experiencia vivida de un solo artista. Surgen de una densa acumulación de imágenes, rostros y memorias visuales reunidas a lo largo del tiempo y traducidas en procesos digitales. Al nacer, sus ojos se encuentran con los nuestros sin haber mirado nunca el mundo por sí mismos.
Parte del programa de The Wrong Biennale, LOOK WHO’S LOOKING reúne obras de diez artistas internacionales que exploran la mirada artificial como un punto de contacto tenso e inquietante entre la percepción humana y los seres computacionales. A través de imágenes generadas por IA, escaneado 3D, procesos algorítmicos y otras formas sintéticas de creación de imágenes, la exposición se centra en cómo los rostros y los ojos se construyen e imaginan dentro de sistemas digitales en lugar de ser creados en el ámbito físico.
Cuando nos encontramos con una mirada creada por inteligencia artificial, nos enfrentamos a un eco visual de innumerables observadores anónimos digitalizados. Lo que nos devuelve la mirada resulta familiar y, sin embargo, extrañamente distante, como si estuviera moldeado por una memoria visual compartida más que por una experiencia personal. La pregunta no es si la máquina nos mira, sino quién (o qué) nos devuelve la mirada: el artista, el dataset, los sesgos culturales incrustados en las imágenes o nosotros mismos reflejados en un espejo algorítmico.
Cuando nos encontramos con estas miradas artificiales, no estamos siendo simplemente observados por una máquina. Estamos ante reflejos de nuestra propia cultura visual: las fotografías que producimos y compartimos, los patrones que repetimos. La cuestión deja de ser si estos sistemas pueden mirarnos y pasa a ser qué partes de nosotros reconocemos en lo que nos muestran.
Estos ojos no observan el mundo como nosotros; lo reflejan. Las imágenes pasan a través de ellos, se transforman y regresan a nosotros alteradas. En lugar de preguntarnos si la tecnología puede imitar la conciencia o las emociones humanas, la exposición nos invita a considerar qué sucede con nuestras formas de ver (y de ser vistos) cuando las imágenes ya no son solo imaginadas, sino construidas a partir de fragmentos de todo.

